LA JODISTES




Uno de los grandes cambios de los que he sido testigo en mi vida, que ya va para el montón de años, ha sido el del aspecto de las calles de las ciudades y pueblos de España. Niño de la posguerra, crecí corriendo por las calles zarrapastrosas de un Oviedo destruido y empobrecido por la guerra civil y sus consecuencias. Hoy da gusto pasearse por ellas, lo que era sucio es hoy limpio, donde había ruinas hay hoy jardines y fuentes, y las fachadas negruzcas y descuidadas están hoy recompuestas y pintadas de colores nuevos. El gran contraste es entre la limpieza y elegancia visual de estas calles tan guapinas y la pobretería del español ramplón, feo y mal pronunciado que se oye en ellas.

En una visita que hice al Oviedo de mi niñez en Julio del 2000 después de nueve años de ausencia, comentabamos Jeanette, mi mujer, y yo todo esto con mis amigos Felipe Prieto y Maribel Aguilar y su hijo Bruno, ellos en el centro de la foto. Se dedican a la artesanía del cuero y es gratificante ver cómo han sabido combinar el vivir del trabajo de sus manos con la adquisición de una vasta cultura. Maribel (*), guasona y punzante, me entregó durante nuestra conversación unos versos manuscritos suyos llenos de ingenio que denuncian el estado del español entre españoles usando, por elección acertada y no por pobreza mental, el mismo lenguaje que se oye en la calle. Este artilugio no es nuevo, Cervantes escribió un libro de caballerías precisamente para acabar con la peste de todos los libros de caballerías, y lo consiguió.

Con permiso de Maribel publico sus versos en mi web hasta que ellos decidan publicar el suyo. Y ojalá que denuncias como esta contribuyan a limpiar, pulir y dar esplendor, como se dice que hace la RAE, a nuestra hermosa lengua tan insultada y maltratada por los españoles. Ahí van:

Si dices delante mío
o bien dices detrás mío
y vinistes y marchastes,
la distes y la pegastes,
detrás o delante tuyo;
si no sabes usar 'cuyo'
y te armas gran barullo
con el fuistes y dijistes
y cogistes y dejastes
y escuchastes(que no oistes);
sabrás que la cagastes,
de que la pata metistes
y de que si no enmendastes
lo que subrayado vistes,
estudia más que estudiastes
y lee más que leistes
porque no lo asimilastes:
la jodistes!

(*) Maribel nos dejó devastados a familia y amigos después de su partida en 2007, pero también, en palabras de Jorge Manrique, 'aunque la vida perdió harto consuelo dejó su memoria."
 

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Página web por José R. Perdigón
Ultima modificación del 26 de febrero del 2001
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