REAL ALCAICERÍA DE SAN FERNANDO
EN EL PARIÁN DE BINONDO
Click flag for English


Alcaicería en su acepci
ón original significó mercado real y llegó a llamarse asi al mercado de la seda que se componía de una o más estructuras.  En la época del dominio de España en Filipinas la alcaicería fue un complejo de instalaciones dedicado al comercio chino que además de seda y tejidos incluía otros productos y tambien albergaba talleres de artesanía.
   La alcaicería en Filipinas hay que entenderla siempre en el contexto del parián, que es un espacio separado de la ciudad española dedicado a la vivienda y comercio de la etnia china. El trasiego de gente y mercancías chinas en Filipinas es anterior a la presencia española en las islas. Siempre hubo un tráfico considerable de mercaderes chinos que arribaban a Filipinas por mar en sus juncos o sampanes en Noviembre y regresaban en Mayo al comienzo de las lluvias. En el siglo XVI el tráfico ya llegaba a unos cien navíos al año segun relacion del Arzobispo de Manila Domingo de Salazar al Rey Felipe II. Un buen número de estos comerciantes acababa por establecerse permanentemente en diversos puntos de Filipinas, principalmente en Manila, conservando sus particulares usos y costumbres, su cultura y valores.
   El sentir general de la población civil, no necesariamente el de todos los gobernadores, fue que la población china en Manila era indispensable. Con una vision certera del mercado no solo eran proveedores de productos necesarios para la colonia y gobierno españoles sino que entre ellos se encontraban también excelentes artesanos y técnicos, hábiles en diversas artes, sin los que la fábrica de la ciudad no hubiera podido mantenerse. Pero al mismo tiempo el gobierno miraba con recelo a una población china que no se integraba y que podía ser causa de conflictos civiles, que a veces llegaron a ser muy sangrientos como en las rebeliones de 1603, 1630, 1686 y 1745, y que podía hacer causa común con flotas hostiles, chinas o de otras naciones, como así sucedió alguna vez.
   Aparte de unas pocas expulsiones masivas como kas de 1755 y 1762, la política del gobierno ante esta situación tuvo dos líneas principales. Por un lado alentó la evangelización de la población china a manos de religiosos españoles, se creía que haciéndolos cristianos sería más fácil y probable su asimilación y control; y por otro mantuvo a la población china fuera de la ciudad murada de Manila desarrollando poblados llamados Parián, siempre a la vista y a tiro de los cañones de los muros de Manila. En el parian se construían, además de viviendas y eventualmente iglesias y hospitales, complejos llamados alcaicerías para habilitar el comercio chino. La alcaicería era una especie de centro comercial diseñado con tiendas y almacenes de productos tanto de origen local como de ultramar para abastecer al mercado. El sistema de parianes incluía además ordenanzas que limitaban a las horas del día el movimiento de mercaderes chinos dentro del recinto murado, antes de caer la noche todos debían abandonar la ciudad.
   El parián de Manila tuvo muchas vicisitudes debido a frcuentes incendios y a  los estragos de terremotos y tifones. Al principio hubo varios parianes en la zona nordeste de Intramuros a la orilla izquierda del río Pasig, la misma donde se asentaba la ciudad murada. Hacia el siglo XVIII, despues de la amarga experiencia de la invasion de Manila por los ingleses y sus destrozos, para facilitar la defensa de la ciudad por tierra se allanaron los terrenos extramuros al norte y oeste de la ciudad, incluido el parián que se trasladó a los pueblos de Tondo y Binondo a la orilla opuesta y enfrente de la fortificación de la Fuerza o Fuerte de Santiago. Componente sustancial del parián fue el mercado o alcaicería, generalmente construido como dos o más hileras de edificios de dos plantas donde se establecían en unidades independientes los establecimientos de compraventa, talleres y almacenes necesarios para el comercio.

Este plano parcial de 1766 muestra en su esquina superior derecha el poblado del Parián con todas sus calles y edificios. La leyenda del plano dice "cuyas posesiones (del parián) las mas de mampostería, son perjudiciales a la plaza." En este plano parcial de 1772 se puede apreciar que el "arrabal del Parián" como lo describe la leyenda del plano está casi libre de edificaciones. Para entonces el parián se había trasladado a Binondo a la orilla opuesta del rio.

Por orden del Gobernador General Pedro Manuel de Arandía y Santisteban, se construyó entre 1756 y 1760 una nueva alcaicería llamada Real Alcaicería de San Fernando, edificio de gran singularidad entre otras razones por su planta octogonal y las medidas de seguridad incorporadas en el diseño de  Fray Lucas de Jesús María, un hermano laico recoleto. En el gráfico debajo de estas líneas se puede ver el plano completo de la alcaicería. Se llamó de San Femando por la calle a que daba, a la izquierda en el plano, entre esta y el río. La entrada principal (marcada con el núm. 10 en el plano) daba a un espacio donde se ensanchaba la calle de San Fernando cerca del rio. La Alcaicería tenia al extremo de una calle interior otra puerta que abocaba a un muelle y un desembarcadero menor en la orilla izquierda del rio justo enfrente de la fortaleza de Santiago a la derecha del plano. Esta alcaicería, además de centro comercial, contaba con viviendas en el piso de arriba de las tiendas para los comerciantes que empezaban a llegar en champanes de China en Noviembre y regresaban a su tierra en Mayo al comenzar las lluvias.

Epigrafe: Mapa de la Alcaicería que se fabrica en el sitio que llaman la Estacada o Barraca,
barra del río de esta plaza cuyo castillo domina a dicha fábrica por hallarse a la rivera opuesta.

Archivo General de Indias. Pulsar gráfico para reproducir en formato grande.
 


Maqueta a escala por el Centro de Estudios y Experimentacion de Obras Publicas.

Museo virtual CEDEX. Pulsar gráfico para reproducir en formato grande.


Debajo de estas líneas un mapa al que en el original acompaña una extensa leyenda no reproducida aquí. En la leyenda de referencias numéricas que aparece en el original a la derecha se puede leer: 39. Real Alcaicería dominada del Castillo de Santiago, en que havitan y hacen su comercio los chinos gentiles. Se puede ver al mapa completo, con su leyenda, a escala grande pulsando el grafico de abajo.
   Hay que notar dos elementos en la leyenda. Uno es el de seguridad en su ubicación. El conjunto esta "dominado" por su cercanía al Fuerte de Santiago y sus cañones a un mero centenar de metros en la orilla opuesta del rio. El otro elemento es de función. En la Alcaicería comerciaban y vivían los chinos gentiles, esto es, los comerciantes que anualmente llegaban de China en Noviembre para regresar en Mayo. Hospedándose durante su permanencia en la Alcaicería se aseguraba también su control. Se ha dicho más arriba que las autoridades españolas estaban muy sobre aviso de los peligros de una  población china, transeúnte o permanente, que por lengua y cultura mantenía un cierto hermetismo, muchas veces interesado y hostil, ante el resto de la población de naturales y españoles.
   La mención de que la Alcaicería servía a la vez de centro de comercio y vivienda para los chinos gentiles se repite en varios mapas de Manila de la época, por ejemplo otro mapa de 1762 la describe como: Real Alcaicería de San Fernando, en que habitan y hacen comercio los chinos gentiles que anualmente vienen en champanes.


Epígrafe: Plano de la ciudad y plaza de Manila, capital de la isla de Luzón,
con el proyecto para la mejor defensa que propuso a S.M. el Teniente General don Juan Martin Zermeño.

Archivo General de Indias. Pulsar gráfico para reproducir en formato grande, leyenda incluida.


Que fué de la Alcaicería de San Fernando?
Un mapa de Manila de 1849 marca el espacio octagonal que ocupó la Alcaicería de San Fernando como “Real Aduana.” La alcaicería sufrió un incendio en la década de 1850  y ya no volvió a recobrar su función.
   En su lugar se alza hoy el complejo de educación primaria Pedro Guevara Elementary School que ha ido ampliando su planta en el curso de los años. Durante las excavaciones para las ampliaciones se han ido descubriendo varios artefactos históricos que dan fe de su pasado, el más importante una placa esculpida en granito de China en 1762 que conmemora la inauguración de la alcaicería. En 2012, el centro en colaboración con el gobierno de la ciudad de Manila organizó una exposición con las reliquias de la alcaicerí y en Junio del 2015 cedió la placa al Museo Nacional donde se exhibe al público (ver foto a la derecha.) De su fábrica externa solo se conservan dos paredes de mampostería en ángulo octagonal que formaban parte de la tapia a su alrededor.

Página Web por José R. Perdigón
Última actualización Sep., 2016
Comentarios a:  jrperdigon@yahoo.com